Obra
Discípulo de Luis Garay y de Mariano Ballester, recopila información de dos generaciones de artistas murcianos.
Luis Garay le enseñó a partir del natural y Mariano Ballester supuso para Párraga una fuente de inspiración de gran peso, ya que gracias a él conoce las teorías de los grupos de vanguardia que estaban surgiendo y le ayuda a enfocar su creación como un proceso de lucha y libertad.
También posee influencias de Antonio Hernández Carpe, de Modigliani e incluso de Picasso y Oswaldo Guayasamín. Unas influencias que poco a poco van convirtiéndose en una personal visión y en el uso de un lenguaje expresionista.
Su obra es increíblemente prolífica y en ella conviven técnicas de gran diversidad: Ilustraciones para prensa y libros, cerámica, pirograbado, cartelismo, dibujo, murales, caballete e incluso escenografías para el teatro universitario y el Grupo Arlequín.
Algunas de las constantes en su obra son: el uso de tintas completamente planas, los elementos picasianos, el uso de figuras geométricas, las influencias del decorativismo, así como algunos rasgos derivados del arte negro.